El proceso fundacional de nuestro liceo.

En torno a los orígenes…
La iniciativa de crear un nuevo liceo se llevó a cabo en el liceo “Dr. David Bonjour” de Carmelo, hasta ese momento único liceo en la ciudad que contaba con una matrícula de aproximadamente 1700 alumnos. Esto repercutía, a veces no tan positivamente, en la calidad educativa del estudiantado, pues ya desde la infraestructura del edificio, ésta resultaba insuficiente para albergar cuatro turnos sobrecargados . En lo que se refiere al aspecto pedagógico, era imposible en estas condiciones, poner en práctica nuevos planes educativos que requerían mayor tiempo áulico, ejemplo Plan TEMS, que respondían a los nuevos desafíos educativos que los cambios en la sociedad actual demandaban.

En consecuencia, surgió la propuesta de un segundo Liceo para la ciudad creándose en el año 1998, siendo Director en ese entonces, el Prof. Salvador López, un equipo de docentes que comenzarían a promover el tema. En el año 1999 la Profesora Ettel Fontana Saita asume la Dirección del Liceo en forma efectiva, acompañando en la elección los Profesores José Luis Pittamiglio y Miguel Banchero como subdirectores efectivos.
Inmediatamente retomaron la idea de un segundo liceo para Carmelo. Se promovieron movilizaciones
y una recolección de firmas con el apoyo de todo el personal del liceo, ayuda de padres, vecinos, estudiantes y fuerzas vivas de Carmelo.
El padre de un alumno, el Sr. Walter Bulfo forma una comisión de apoyo, mientras el profesor Eraldo Bouvier, docente de Matemática del Liceo en ese momento, coordinador del “Grupo 12” también apoyaron la iniciativa. La comunidad apoyó la propuesta, convencida de que era una necesidad y que uniendo esfuerzos sería posible concretarla. Finalmente el 24 de Agosto luego de reunidas las firmas, éstas se presentan al público en el Club Uruguay.

El segundo paso, consistía en saber si Carmelo contaba con un terreno apropiado para un edificio con las características pertinentes a una institución educativa. Empezó la búsqueda hasta que se encontró un amplio terreno en el Barrio Norte que tenía como vecinas a las escuelas N°137 y N°138. La Directora Ettel Fontana inició las tratativas, solicitando el documento catastral de dicho terreno, el cual iba a mostrar a quien pertenecía el mismo. Resultado de esto, el terreno pertenecía a ANEP (Administración Nacional
de Educación Pública), por lo que con dicho documento se conformó una carta que fue firmada por la ciudadanía de Carmelo, generando esto una gran movilización.

Se citó a la entonces Consejera Prof. María Lilia Indarte, quien luego de analizar el tema, aceptó, señalando que los argumentos resultaban sólidos.

Luego de varios trámites y solicitudes en el año 2000 se pone en marcha el proyecto, el que abarcaría los tres niveles de Bachillerato, quedando el Liceo “Dr. David Bonjour” con los niveles correspondientes a Ciclo Básico. Se llama a licitación y posteriormente se reúnen con las distintas empresas de construcción interesadas en la obra; cada una con su respectivo arquitecto y con su proyecto de obra. La seleccionada fue Lanfil tomando en 2001 a cargo la obra.

Desde ese momento comenzaría la difícil etapa de construcción, que tendría como protagonistas a diferentes empresas que se sucedieron, temática que será abordada en el capítulo siguiente.

Llegando ya la primavera del año 2002, y con la obra detenida, el Liceo es seleccionado para implementar en él el Plan TEMS de Bachillerato, plan que dispondría de turno extendido. Se realizan cursos de actualización docente para la puesta en marcha del nuevo Plan y ante estas expectativas se opta por continuar con la idea que en el año 2003 funcionarían dos liceos en Carmelo:

uno de Ciclo Básico en el instalado Liceo “Dr. David Bonjour” y otro de Bachillerato, sin disponer aún con certeza de un local para este último. No sabemos exactamente de quien fue la iniciativa pero, la Prof. María Esther Mazza (Chichi) que en ese momento era adscripta de Bachillerato, fue la que estuvo en todo momento impulsando la idea que el liceo nuevo debía comenzar en el próximo año lectivo. Era una de las personas que más se preocupaba para no dar marcha atrás y fue ella quien se contactó con las Hermanas de la Merced, congregación religiosa argentina, dueña del edificio del Colegio del Divino Maestro, situado en el centro de la ciudad. Se tornó difícil contactarse con sus dueñas pero como ya dijimos, Maria Esther Mazza se encargó de todo. Finalmente coordinó una reunión del equipo de dirección del Liceo “Dr. David Bonjour” con representantes de la Congregación y si bien en un principio dichas hermanas no se mostraron decididas a alquilarlo, finalmente todo se pudo concretar y se logró un acuerdo. El local fue alquilado por ANEP desde el 2003 hasta principio del 2009.

Los profesores eligen sus horas y comienzan los funcionarios a distribuirse entre los que serían dos liceos a partir de marzo del próximo año. Como adscriptas: Ana Perdomo y María Lilia Bonetto solicitan traslado al entonces “virtual” liceo; como Ayudantes de Laboratorio Silvana Isasmendi y Cristina Araújo también lo hacen. Ellas son las primeras funcionarias de docencia indirecta que trabajarán en la nueva institución. Ana Perdomo siempre fue adscripta de Segundo Ciclo y cuando se le informa sobre la separación de Bachillerato y Primer Ciclo, optó por el primero, ya que se sentía más cómoda trabajando con alumnos de dicha edad y además acompañarlos en el proceso que les implicaba elegir en esta etapa su orientación vocacional u ocupacional. Por su parte Cristina Araújo, asume como ayudante preparadora y opta dar clases de Física en Segundo Ciclo, ya que fue motivada por una de sus compañeras profesoras (Cristina Banchero) convenciéndola para que apoyara el cambio de institución.

Simultáneamente comienzan reparaciones menores en el local del Colegio para habilitarlo para su funcionamiento. Nuevamente María Esther Mazza es quién “supervisa” la obra durante los meses de enero y febrero.

El 24 de febrero de 2003 se efectúa la elección del cargo de Dirección en Instancia Nacional efectuada en Montevideo. El Liceo Nº2 tendría como director al Prof. Miguel Banchero; días después elige como subdirectora la Prof. Mara Elgue quien integraba en primer lugar la lista de profesores interinos candidatos a ocupar cargos de dirección y subdirección.

No estaba en los planes de Miguel Banchero ser el director del nuevo liceo, sin embargo quiso el destino que ocupara dicho puesto. Su lugar en el escalafón de directores efectivos no le aseguraba acceder al cargo debido a que otros colegas tenían posibilidad de elegirlo; recién en la madrugada de ese día de febrero tiene la certeza que dichos colegas no se postularían y entonces viaja a Montevideo a hacer efectiva su elección.

Mientras se estaban realizando las reformas edilicias en el Colegio de Hermanas, el nuevo liceo que aún carecía de edificio comenzó a trabajar en todos los aspectos administrativos y a realizar las inscripciones en el salón 18 del liceo “Dr. David Bonjour”. Aún no había funcionarios, los únicos con los que se contaba eran la Profesora la Cristina Araujo, Profesora Silvana Isasmendi, Adscripta María Lilia Bonetto y Adscripta Ana Perdomo. La señora Directora del Liceo Prof. Ettel Fontana prestó materiales para la realización de dichas tareas administrativas.

La Prof. Adscripta Valeria Viré elige el cargo a fines de febrero del 2003. Para comenzar la tarea diaria se une al grupo de quienes se habían trasladado las funcionarias administrativas Lucy Costábile y Fernanda Mendívil. En pocos días había que empezar las clases: organizar horarios docentes, formar grupos, disponer de elementos básicos, adquirir un sello institucional, la primer computadora para administración, y todo lo necesario para en breve tener en las aulas a los 550 estudiantes que concurrirían a clase. Casi un mes de mucha dedicación y esfuerzo, tareas compartidas, días largos, un teléfono inalámbrico que se pasaba de mano en mano… así fueron los días previos para este pequeño grupo de personas.

En la primera reunión de profesores se abordó el tema de cómo adecuarse al nuevo lugar físico y cómo abordar con el estudiantado la implementación de un nuevo plan de estudio en otro edificio. En efecto, se analizaron con detenimiento los principales problemas de Segundo Ciclo destacándose fundamentalmente aspectos tales como abandonos estudiantiles de cuarto año y quinto año así como también la baja promoción en quinto y sexto años. Desde esos primeros momentos se priorizan aspectos tales como hacer efectiva la inclusión pedagógica de más estudiantes.

El Liceo N° 2 abre sus puertas:

El liceo comenzó a funcionar el 24 de marzo de 2003, con una ceremonia en el patio del Liceo donde participaron administrativos, docentes y los alumnos de cuarto año. Se les informó sobre la situación en la que se encontraba el nuevo edificio, el reglamento de evaluación, la nueva carga horario y la elección de delegado a realizarse. El trabajo compartido con los estudiantes era una de las primeras decisiones tomadas por el equipo de dirección y plantel docente y uno de los pilares sobre los que se sostiene aún la institución.

El edificio contaba con dos sectores: uno que estaría a disposición del nuevo liceo, correspondía al sector que ingresando por calle Uruguay quedaba a la izquierda. Tenía aulas, una batería de baños y un patio. Compartiendo el hall de acceso, otra parte del edificio lo ocupaba un instituto privado de enseñanza de inglés (Anglo). Una gran parte del edificio quedó a disposición de las Hermanas de la Merced. En la entrevista realizada a la actual Directora del Liceo “Dr, David Bonjour”, Profesora Ettel Fontana, ella describe cómo era el edificio “se entraba por la puerta principal, toda la parte en la que se accedía para el ala izquierda era el edificio de la escuela y esa fue la parte que primero se destinó al liceo. El resto incluía la capilla, dormitorio de los internados, los comedores, las cocinas el claustro de las monjas – los estudiantes hablaban del misterio del claustro, porque no sabían que era- , quedó en poder de las Hermanas de la Merced”.

El espacio del que se disponía limitaba mucho la función del nuevo liceo de Bachillerato, ya que se necesitan laboratorios, biblioteca, cantina, sala de informática, oficinas. Con el transcurrir del año 2003 se requirió emprender algunas reformas para dejar el edificio en condiciones, tales como pintar, reparar y realizar instalaciones eléctricas, colocar mamparas de madera, acomodar los salones.

El Director Miguel Banchero relató que parte de las reformas se pagaron con partidas de ANEP y otras con fondos de APAL, fue ANEP la que aportó la mayor parte de los recursos tanto de equipamiento, bancos, mesas, y demás útiles y reparaciones.

Hacia el año 2004 APAL, Dirección y equipo docente comenzaron a realizar gestiones para extender el liceo para el lado de los dormitorios y la cocina; de esta forma se dispondría de un salón de Arte y un Laboratorio, en aras de brindar comodidad a alumnos y profesores. El laboratorio de Biología se compartía con el laboratorio de Química. El espacio era muy reducido, las clases prácticas durante el año 2003 se desarrollaron en los laboratorios del otro liceo de la ciudad, recién en el año 2004 se pudieron efectuar las prácticas de Biología en el liceo correspondiente. El inconveniente era que el traslado resultaba muy incómodo para los alumnos porque luego debían volver al Liceo Nº2 a terminar su jornada. A su vez, la administración, la adscripción y la sala de profesores compartían el mismo espacio. A los salones grandes se les colocaron tabiques para convertirlos en dos salones; hubo que tratar con distintos procesos la pared debido a la humedad.

Para el año 2006, luego de varias gestiones con la entonces Directora General del Consejo de Educación Secundaria Prof. Alex Mazzei se pudo anexar otra parte del edificio con lo cual no se debieron trasladar más los estudiantes hasta el otro liceo a efectuar las prácticas de laboratorio. El Prof. Luis Buenahora trabajó en el armado del Salón de Arte, mientras que la Arq. María Teresa Rodríguez aportó ideas sobre cómo hacer reformas transitorias -en virtud que era un edificio alquilado- , a los efectos de contar con más espacio dedicado a administrativos y plantel docente; las reformas duraron alrededor de un mes.

Todas las dificultades que tuvieron que afrontar se fueron resolviendo gracias al apoyo y la buena voluntad de todos; mediante acuerdos entre docentes y la dirección, muchas conversaciones con el Consejo de Secundaria. Se contó además con el apoyo de Apal, con un equipo de dirección dinámico con muchas inquietudes. Todos brindaban su apoyo, también los propios alumnos, que colaboraban en todo; si tenían que colaborar en limpieza lo hacían, también se ayudaba a la vigilancia de los patios. La adscripta Ana Perdomo recordaba “…Nunca me voy a olvidar cuando se inundó, porque el desagüe justamente estaba tapado, y allá fuimos con el personal de servicio, me acuerdo de haberme descalzado también y empezar a trapear el agua, y al rato vinieron los bomberos a desagotar el liceo, justamente se nos había inundado porque eran cañerías muy antiguas… Un desafío muy lindo…”

A su vez, la actual subdirectora del turno nocturno, Prof. Marina Malacria agregaba “…Todos estos problemas se solucionaron y de la mejor forma, nunca tuvimos un conflicto, ni siquiera una queja de un alumno que se considerara incómodo o mal atendido; yo creo que eso justamente les dio a las generaciones que transitaron ese camino un sentido de pertenencia y de identidad con la institución y eso permitió que a pesar de que ya no estén estas generaciones les haya dejado como legado a ustedes el cuidado que ustedes tienen para esta institución”

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